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Trufa negra fresca 100g.

Tuber melanosporum

100 gramos de trufa fresca (Tuber melanosporum) de la máxima calidad, aroma y frescura.

120,00€

Descripción del Producto

Trufa negra (Tuber melanosporum) Fresca.

Una o varias trufas frescas (Tuber melanosporum) de 100 gramos de peso, recogida con la ayuda de perros truferos y que llegará a tu casa en 24/48 horas con la máxima frescura y aroma. Todo el proceso desde la recogida hasta la entrega en tu domicilio ha sido controlado por el equipo de especialistas de Trufbox para garantizar la trazabilidad y calidad del producto.

Información adicional

Zona

Guadalajara, Huesca, Navarra, Soria, Teruel, Zaragoza

Una vez en tu casa conserva la trufa en la parte más fría de tu frigorífico y nunca en el congelador. Las trufas son frutos como las setas y tienen un alto contenido en agua, por lo que para evitar que se desequen y pierdan su maravilloso aroma es conveniente conservarlas en un recipiente cerrado como un frasco o un contenedor hermético para alimentos colocando en el fondo un trozo de papel de cocina. Pero cuidado, la trufa es algo vivo y también debe airearse, de manera que es bueno abrir el recipiente cada 2 días para ver en qué estado están. En ocasiones y tras varios días puede aparecer alguna zona de la trufa afectada por algún moho, no te preocupes es normal, basta con limpiar la trufa afectada bajo el agua del grifo con la ayuda de un cepillito y secarla bien después con papel de cocina. Posteriormente podremos seguir conservándola de la misma forma y así disfrutar de ella hasta 15 días.

No pierdas ni un minuto del aroma de tu trufa fresca, mientras se conserva en el frigorífico aprovecha para trufar alimentos, especialmente huevos, mantequilla o queso poco curado. Es sorprendente apreciar cómo la trufa es capaz de impregnar con su aroma todos los alimentos e incluso es capaz de traspasar la cáscara porosa de los huevos frescos y llegar a la yema, alimento en el que se aprecia especialmente su aroma. Una trufa de 30 gramos es capaz de trufar en menos de dos días media docena de huevos frescos, 250 gramos de queso poco curado o 250 gramos de mantequilla. El procedimiento es muy sencillo, solo tienes que introducir en el mismo recipiente los alimentos que deseas trufar con tu trufa fresca envuelta en un papel de cocina. De esta manera se consigue potenciar el aroma de la trufa en los alimentos de una forma mucho más intensa que únicamente rallando o laminando trufa fresca en el momento de su consumo. El resultado más espectacular se consigue haciendo ambas cosas, es decir, trufando los alimentos de forma previa a su consumo y colocando unas láminas muy finas de trufa por encima.

La preparación de los alimentos que te recomendamos una vez trufados es sencilla. Con la mantequilla trufada es perfecto extenderla en unas tostadas de buen pan terminándolas con unas laminitas de trufa fresca. El queso fresco lo podemos presentar en cortes alargados espolvoreándolos con láminas muy finas de trufa. Por último y una de las preparaciones más sorprendentes es freír los huevos trufados en aceite de oliva suave como lo hacemos habitualmente. Una vez en el plato rallamos o laminamos un poco de trufa fresca, el calor del huevo recién hecho potencia el aroma de la trufa especialmente en la yema.

Ahora ya solo queda disfrutar de tu compra de trufa fresca. Para saber más de cómo hacer tus platos trufados consulta nuestro blog o ponte en contacto con nosotros en nuestro e-mail: info@trufbox.com

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